EL SEXTO PASO



… Y el sexto paso ORDDING (aquí redoble de tambor) es: “RECUPERAR”… También se podría llamar “¡A CREAR!”, ya que hay mucho de esto en este paso.

En este artículo voy a reunir algunas opciones para poner en circulación parte de esos objetos que hayas descartado en el paso 2: SELECCIÓN. ¿Cuáles son?


1) ARREGLAR/PUESTA A PUNTO. Esta es básica. ¿Cuántas cosas caen en desuso o están arrinconadas porque les falta un pequeño arreglo o una puesta a punto? Un vaquero, las cortinas, una lámpara, el tazón del desayuno, el marco de una foto, los calcetines, un reloj, una tablilla del parquet, la mochila. Estas cosas ocupan sitio en nuestra casa, pero también en nuestra cabeza. Están por ahí y las vemos constantemente, y nos dejan una sensación de que la casa está manga por hombro, y yo creo que merece la pena aprovechar el subidón del “tsunami organizativo” y ponerlas a punto. ¿Cómo? Pues una misma, sus manitas, y Youtube, si es que no sabes cómo hacerlo pero te apetece; o si no, seguro que hay muchos y muchas profesionales por tu barrio que pueden hacerlo por un módico precio. Costureras, zapateros, tintorerías, electricistas, “manitas”, relojeras. Si tienes algo que no sabes cómo arreglar, escríbeme, yo te ayudo con esto encantada.


Y si el “tsunami organizativo” te ha dejado tan a gusto que te apetece solo disfrutarlo 😉, y no tienes cuerpo para puestas a punto, organizarse es lo mejor. Yo he calculado que si tienes el material y/o los horarios y localizaciones de los negocios que necesitas, en una hora puedes quitarte entre 3 y 4 puntos de tu to do list. ¿Cuántas cosas tienes? Calcula. ¿Qué será? ¿Dos horas matinales de dos sábados? Y no te olvides: ¡pon un podcast en tu vida! (Este me encantó).


2) TUNEAR. También se puede decir “MODIFICAR” o “PERSONALIZAR”, pero tunear es más pegadizo.


Esto es una batalla contra la obsolescencia programada y el “usar y tirar”. La cosa lleva su tiempo, ya sea para llevarlo al sitio en cuestión, o para ponerse una misma, pero lo recomiendo muchísimo, da muchas alegrías.


Para esto hay que ponerse creativa, o creativo. Ejemplos: cambiar los pomos de una cajonera (o de los muebles de la cocina); cortar un abrigo o convertirlo en chaleco; pintar la cenefa del baño; convertir una bolsa del Mercadona de papel en papelera; etcétera. Las posibilidades son infinitas.


Sobre estas ideas iré escribiendo post y artículos del blog.


INTERCAMBIAR. En este apartado tengo dos ejemplos reales que sirvan de inspiración.

1) ReMAD es el lugar de intercambio de los Puntos Limpios de la CAM. Te puedes registrar en su web y gestionar desde ahí qué dejas, y qué coges. Hay mucho en la sección de Infantil, desde carritos, y muebles, hasta juguetes. Mucha decoración y juego de mesa, por si sois aficionadas. No hay un catálogo enorme, pero se mueve mucho, y se reserva más (a veces esto es un problema porque está casi todo reservado, pero si no es cuestión de vida o muerte pues tampoco pasa nada). Yo tengo ahora mismo reservado un Lego y un rompecabezas para la mia figlia. Funciona por puntos ReMAD: cuando te abres la cuenta de dan 100, y cada cosa que dejas, otros 100. En la web aparece todo muy claro.


Aquí se pueden combinar estrategias: ¿que necesitas un marco y te sientes creativa?, pues a lo mejor uno de ReMAD bien lijadito te ahorra 25€.


2) Y este segundo ejemplo os lo cuento por si alguien se anima. En el colegio de mi hija hubo un grupo de madres (tengo entendido), que hace algún tiempo organizaron un chat de wasap de intercambio. Al principio me imagino que entraron algunas familias del colegio, después amistades de esas familias, luego vecinos del barrio del colegio, así que poco a poco se ha establecido un grupo de personas muy dispuestas a intercambiar, donar y dar información muy útil. ¿Qué se mueve por ahí? Carritos de bebé que por lo general están fenomenal porque el uso es limitado; mucho disfraz que hace que nos ahorremos la visita al bazar y unos 15€; recomendaciones de cuidadores y cuidadoras, y abogadas laboralistas; información sobre negocios del barrio… Vamos, “un” hacerte la vida fácil.


Por supuesto también están los amigos, las primas y los bancos de tiempo para intercambiar.


Según vaya descubriendo más opciones interesantes, os iré contando.


REUBICAR. Es el ready made doméstico. Consiste en cambiar de sitio objetos para que cumplan una nueva función, y tengan una nueva vida. Yo por ejemplo antes tenía terraza, ahora no, y por eso una de las sillas de la antigua terraza ahora es mi mesilla. Otro ejemplo: mi abuela tenía un plato precioso colgado de una pared de su casa del pueblo, pues ahora es nuestra ensaladera. Y esto vale lo mismo con espacios: lo que antes era solo una butaca donde dejar las cosas al entrar a la habitación, puede ser ahora un lugar de trabajo.


Para esto es importante dar un paso atrás, tener un poco de perspectiva, y ver qué necesitas y qué tienes, y qué quieres, claro, porque para mi madre la opción de la silla-mesilla, por ejemplo, es un poco hippie, pero yo creo que tener y querer, es poder, ¡y eso qué te ahorras!


A mí por ejemplo hay varios objetos que me parecen muy versátiles y constantemente “reubicables”: los taburetes, las cestas y las telas multiusos. Son comodines muy útiles para necesidades concretas y efímeras. Vamos, que una cesta, un taburete y una tela son un tesoro.


“IR DE COMPRAS POR TU ARMARIO”. Yo esto llevaba haciéndolo bastante tiempo, y de repente descubrí por varios canales de Youtube que sigo, que lo que yo hacía se llamaba “shopping your wardrobe”. ¡Listo!, ya tenía nombre 😊—¡ay!, qué importante es nombrar—. La propuesta está muy bien, y consiste en mirar el contenido de tu armario con ojos nuevos, como si fueras de compras, pero en estimulante. ¿Qué hacía yo? Pues cuando descubría una prenda que hacía tiempo que no me ponía me divertía hacer varias cosas:


- Buscar en Pinterest modeletes que me sirvieran para crear nuevas combinaciones, ¡nada de comprar!, sino que adaptaba lo que veía a mi armario. A veces me daba rollo un pañuelo, una textura, pero gracias a esas imágenes se me ocurrían nuevas mezclas.


- Una prenda-semana. Yo soy un poquito TOC, y esto me hace gracia, pero entiendo que no sea para todos los públicos. A veces escojo una prenda/accesorio que ya no sé muy bien qué hacer con ella, y me propongo ponérmela durante varios días, dándole vueltas y buscando combinaciones nuevas; a mí me divierte. Lo hago sobre todo con zapatos y pantalones, por razones obvias, pero con camisas y camisetas, en cuanto vuelven del ciclo lavado, ¡a la carga!


Esto sirve para descartar o desechar esas prendas que en el paso 2 del Método SSOO son dudosas. Una prenda muy especial por ser cara, de diseñador, de tu antepasada, testigo de muchas vicisitudes, regalada, lo que sea, pero ponla a prueba.

Podcast para esto 😉: aquí lo tenéis.


Espero que esto os anime a dedicarle un poco más de tiempo, y sobre todo a ser creativas y creativos a la hora de repensar segundas vidas.

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