NUEVA ETAPA


Me voy a poner un poco personal, pero así yo creo que se me entenderá mejor: en mi familia estamos a punto de entrar en una nueva etapa, vamos a adoptar un perro, y creo que es buen momento para darle una vuelta a la casa.


Para mí la maravilla de la organización de espacios es que favorece que cada etapa, pequeña, grande o mediopensionista que decía mi abuela, se disfrute más; que el espacio reme a favor de nuestro día a día, poniendo las cosas fáciles. Hay nuevas etapas que nadie discute, como un bebé, por ejemplo, aunque eso es un tsunami más que una nueva etapa 😊… O un cambio de ciudad o país… Pero estoy convencida que no hay que ser tan drástica, por ejemplo, un cambio de trabajo probablemente requiera una revisión de espacios, a lo mejor ya no tienes la misma etiqueta a la hora de vestir, o trabajarás en casa, o ya no irás a casa a comer, o sí… Todo esto requiere pequeños cambios de hábitos que si no se consideran pueden hacerse bola. Volviendo al ejemplo del trabajo, si no tienes que ir vestida de la misma manera, no compensa tener el armario lleno de ropa que ya no usarás, habrá que plantearse qué hacer con esa ropa. Si ya no comes en casa habrá que reorganizar la lista de la compra; o si al contrario, si te da tiempo a ir a comer, a lo mejor habrá que hacerle más espacio a la despensa. Y qué decir tiene si pasas de trabajar en una oficina, a teletrabajar, esto obliga a reorganizar un puesto fijo de trabajo en casa.


Dicho esto, retomo: vamos a adoptar un perrete, y esto conlleva varias cosas:


1) Hay que pensar un espacio para que duerma, coma y beba.


2) El perrillo tendrá cosas, así que habrá que meterlas en algún sitio. (Esta es una máxima: cada cosa ha de tener su sitio, si es así, se recoge en 5 minutos, ¡maravilla!)


3) Habrá que quitar cosas del medio para evitar que se las coma, etc.


4) Y la última, la guinda del pastel: el perro viene con documentación importante que habrá que archivar con cabeza, vamos que hay que poder localizarla.


Mi plan: darle una vuelta a casi toda la casa… ¿Por qué a casi toda la casa? Pues este es el quid de la cuestión: no vale con correr las cosas de la estantería un poco a la derecha para poner la correa, las chuces, las bolsas de la caca y el arnés a capón, porque así acabará siendo todo un lío, y ya que está hecho un lío, dejo también los carnés de la biblioteca, las monedillas, las llaves de casa de mis padres, todo ahí. Y por supuesto, porque los espacios de una casa están interconectados, y si tocas uno, es difícil que no tengas que tocar un segundo, y un tercero… Es mejor revisar los diferentes espacios y almacenamientos, y decidir cuál es el mejor sitio y el más cómodo para cada cosa.


De nuevo: mi plan… Tiene 7 fases, que intentaré contarlas con fotos y todo en los dos post siguientes del blo para que se entienda bien cómo la organización ayuda.


1) Revisar el almacenamiento de debajo de la cama para dejar sitio al transportín del perro y otras cosas que tengo en el estudio (una habitación que usamos para teletrabajar, coser, dibujar, estampar, etc.) y en la que hacemos mucha vida. Vaya por delante que nuestra casa es muy pequeña: 54m2.


2) Revisar el armario de telas del estudio, y dejar hueco a otros materiales DIY, delimitando todo el material (mío y de mi hija), más las máquinas de coser a un armario y una estantería de las Billy de Ikea.


3) Ya que estamos revisar otras dos estanterías que tenemos en casa con libros, que llevo unos días viendo algunos que pueden venderse…


4) Coser un bolsillo para colocar en el frontal del zapatero de la entrada de casa para las cosas diarias del perro: correa, arnés, bolsas, etc. Esto lo enseño seguro, en mi cabeza ha quedado MUY bien 😊.


5) Revisar la carpeta de documentación “SALUD” para archivar los papeles del perro.


6) Revisar el armario de almacenamiento de la cocina para dejar hueco para el pienso, y repuestos del perrete.


7) Reubicar algunas cosas como el cesto de la ropa para planchar y los LEGOS de mi hija (esto ya es por capricho y por probar otra opción).


Esto es lo que hacemos las OP: organizar y optimizar los espacios para que la vida fluya, y nos ocupemos de cosas más interesantes que estar pensando si el perro se come una pieza de LEGO o en dónde está su cartilla de vacunación.


Yo calculo que esto no me llevará más de 8 horas de trabajo, excluyendo el paso 4 e incluyendo viaje al punto limpio y contenedores (no donaciones, ni otras ventas). En 8 horas, la casa como nueva. No estoy diciendo que en 8 horas todas y todos tengamos la casa niquelada, ni mucho menos, digo, que si una persona es organizada y tiene bajo control su mundo material, en 8 horas estará lista para la nueva etapa: más disfrutar del perrete, y menos quitar cosas del medio.

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